VIDA MALDITA Cap.1

Capitulo. 1

En pocas horas amanecerá, Melba acaba de llegar a casa después de trabajar toda la noche en el bar, tratará de dormir unas horas antes de tener que levantarse de nuevo para preparar y llevar a sus hijos a la escuela.


<<El despertador suena>> rin… rin… son las 6:00 am


Con dificultad se levanta soñolienta trata de mantener sus ojos abiertos se dirige a la cocina para preparar el desayuno. Melba es una madre soltera pues el padre de los mellizos fue asesinado por un robo mientras regresaba una noche a casa, en el intento de resistirse recibe un disparo en el vientre.
[Melba entra el cuarto de los mellizos]


Melany, William es hora de levantarse [dice mientras se aproxima a la cama se sienta y con su mano acariciando sus pequeñas cabezas] vamos mis amores arriba o llegaran tarde a la escuela
- Buenos días mami, responde Lían [así le decían su madre y su hermana a William]
- Buenos días mami [responde Melany]
- Buenos días mis amores, ahora apúrense a cepillarse y cambiarse ¡vamos afuera la pereza!
- Sí, responden los mellizos


Regresa a la cocina les sirve el desayuno, los mellizos ya tienen 8 años. Ella trata de ser una buena madre, aunque no pueda evitar tener que dejarlos solos todas las noches para ir a trabajar en un bar llamado las 7 lunas como dama de compañía (prostituta). No es algo que le agrade mucho pero cuando quedo viuda los bebes apenas tenían un año de haber nacido, no tenía trabajo y las deudas no disminuían fue desalojada de la casa donde Vivían por no poder pagar la renta sin nadie con quien contar sola con sus bebés, intento pedir ayuda a algunos conocidos pero todos simplemente se dieron vuelta dejándola sola, sin conseguir algún lugar que la amparara a ella y sus bebes se vio forzada a dormir en las frías calles de Nueva York. Miles de cosas pasaban por su cabeza y la desesperación no era su mejor consejera, intento una y otra vez conseguir algún trabajo, pero todas las veces fue rechazada. Nadie la aceptaría en ningún trabajo con sus hijos, pero ella no tenía a nadie a quien dejar a sus hijos ha cuidado. Las noches frías y sin poder alimentar adecuadamente a sus pequeños el desespero se apodera de ella. Cada noche lamentaba la muerte de su adorado esposo acompañada de lágrimas de rabia y desesperación al ver como s
us pequeños están sufriendo. Después de meditarlo por un largo tiempo Melba ha tomado una decisión, toma en sus brazos a sus pequeños y se dirige a la iglesia. Ha decidido entregar a sus hijos, “al menos en un orfanato ellos podrán comer y dormir en una cama caliente” eso se repetía una y otra vez tratando de convencerse de que esa era la mejor decisión para ellos. Ya dentro de la iglesia ella observa que se encuentra vacía camina hacia la gran imagen de la virgen maría que se encuentra en un lado del salón. Frente a ella, se detiene a observar que nadie la esté mirando y con mucho cuidado deja a los pequeños junto a la estatua en el suelo. Dándole un beso a cada uno en la frente, se levanta sale rápidamente de la iglesia las lágrimas no dejan de caer camina unos cuantos paso fuera de la iglesia y escucha el llanto de los bebes, ella siente como su corazón se desgarra por dentro sabe que él dejarlos es tal vez lo mejor para ellos, pero su corazón de madre no le permite apartarse de ellos, intenta seguir avanzando da unos cuantos pasos cuando se detiene. Gira y sale corriendo en busca de sus hijos ella simplemente no puede dejarlos al llegar los toma en sus brazos y sale con ellos de ahí.

[De nuevo en el presente]


- Están listos mis amores ¡a ver déjeme ver! - Vasta mamá ya no somos unos bebes. [Dice William]
- ¡claro, que sí! Ustedes siempre serán mis bebes, vamos, coman rápido o llegarán tarde
- Sí


Al terminar de desayunar los mellizos salen de la casa


- Vayan con cuidado. Les dice Melba mientras les ayuda a colocar las mochilas “lían recuerda ten cuidado en el camino y no dejes a tu hermana sola” ¡de acuerdo!
- Sí ¡ya lo sé mamá!
- Recuerda que tú eres el hombre de esta casa así que tú tienes que cuidar a tu hermana, ustedes dos siempre tienen que cuidarse el uno con el otro.
- Sí
- Eres el mejor hijo.


Les despide con un beso en la frente y los mellizos se marchan a la escuela Melba agradece el poder ver como sus hijos crecen cada día, y no se arrepiente de la decisión que tomo aquella noche. [Recuerdos] Después de salir de la iglesia aquella noche Melba vaga por las calles sin ningún rumbo ella solo se aferra a sus pequeños que sostiene en sus brazos, se detiene por un momento sus piernas ya no dan más, puesto que no ha comido en varios días y sin poder evitarlo su cuerpo colapsa y ella cae inconsciente. Al despertar Melba lo primero que busca es a sus pequeños, se tranquiliza la verlos a su lado los dos están dormidos. Ahora que está más calmada mira a su alrededor y ve que está en un cuarto ella no entiende como llego ahí. Cuando intenta levantarse no lo logra, su cuerpo se ha quedado sin fuerzas enseguida entra una mujer el cuarto trae en su mano una bolsa con algo que parece ser comida es un pollo o eso cree.

- ¡veo que despertaste! Pensé que dormiría todo el día. Dice la mujer
- ¿Dónde estoy? ¿Quién eres? ¿Por qué me ayudas?
- ¡veo que no te encuentras tan mal, ya que puedes hacer tantas preguntas! Haber para responder a tus preguntas: te encuentras en mi casa soy Dana y te ayudé porqué te vi tirada en el suelo inconsciente mientras regresaba a mi casa; me dio pena por los pequeños que no dejaban de llorar a tu lado

- ¡¡Gracias!! ¡¡En verdad muchas gracias!!
- Toma compre algo de comida, seguro debes tener hambre.
- Sí, gracias
Dana le entrega la bolsa con la comida a Melba quien la toma y comienza a comer desesperadamente tomando grandes trozos de comida y llenando su boca
- Mujer come despacio o te atragantaras
- Perdón. Es que no había comido en días
- Tranquila, nadie te lo quitara así que come despacio
- Sí


Melba tuvo la suerte de ser ayudada por Dana una mujer que trabajaba en un bar como dama de compañía. Esa mujer de buen corazón le dio posada y le ayudo a conseguir trabajo en el bar, aunque ella le dijo que no era uno de los mejores trabajos, pero ganaría dinero suficiente para poder alimentar y darles un techo a sus hijos. Melba, aunque no era de su agrado el saber que tendría que vender su cuerpo por dinero, no tuvo más opción que aceptar y así fue como ella pudo seguir con sus hijos. Pero lo que ella no sabía era que a William y a Melany sus compañeros de escuela los molestaban y hacían burla de ellos debido al trabajo de su madre pues los niños con frecuencia escuchaban los comentarios de sus padres y otros les pedían no juntarse con ellos. Pero ellos nunca le decían nada a su madre, William siempre le decía a Melany que no dijera nada pues a pesar de su corta edad él podía entender que si le decían algo a su madre eso le haría daño. Al regresar a casa su madre los espera con una enorme sonrisa

- ¿Cómo les fue hoy en la escuela? Les pregunta mientras almuerzan
- Bien responde William
- ¿y a ti Melany? - Bien también mamá
- Bueno terminen de comer y luego vayan a ser su tarea ¡ha y tráiganme los uniformes para lavarlos!
- Al acercarse la noche Melba se prepara para salir a trabajar, Melany sobre la cama ve como su madre aplica sobre su rostro maquillaje que ayuda a disimular la fatiga que refleja su rostro y las enormes ojeras por no poder dormir bien.
- Mami, yo también puedo echarme polvos en la cara
- Mi niña. Tú no necesitas de esto todavía. Tienes una piel muy bonita si te aplicas maquillaje se te dañara
- ¡Mami solo un poco!
- hagamos una cosa que te parece si en vez de polvos te dejo aplicar un poco de brillo en los labios ¿Qué te parece?
- Siii… contesta entusiasmada Melba aplica un poco de brillo sobre los labios de Melany ella contenta se mira en el espejo
- Te vez muy bonita
- Le mostraré a lían
- Sí, claro, ve
Melany sale corriendo al cuarto de al lado donde se encuentra lían estudiando.

- Lían, lían mira
- ¿Qué ocurre? ¿Por qué gritas tanto?
- Mira lían mamá aplico un poco de brillo en mis labios
- Sí
- Ella dijo que me veo muy bonita
- Sí, te vez muy bonita. Ahora déjame terminar la tarea y tú también ven a terminar la tuya
- Sí, de acuerdo
- ¡Chicos ya me tengo que ir ¡por favor no le abran la puerta a nadie! Regresaré tarde así que no se duerman tarde.


Melba le da un beso a cada uno antes de salir. Los chicos quedan solos como todos los días. La casa que Melba logro alquilar solo tiene dos cuartos; los mellizos comparten el mismo cuarto, aunque cada uno tiene su propia cama, pero con frecuencia Melany insiste en querer dormir en la cama de William. Pues así no tendrá miedo y podrá dormir bien. El tiempo pasa y los pequeños ya son dos adolescentes a pesar de que los dos han crecido y el tiempo ha pasado casi nada ha cambiado en sus vidas su madre sale cada noche a trabajar mientras que los chicos se quedan en casa. En tanto a la escuela los chicos siguen siendo molestados por sus compañeros. William con frecuencia se pelea con sus compañeros de clase por defender a Melany, siempre son excluidos de los grupos, pero mientras los dos estén juntos a ellos no les importan los demás. Hay un chico en el salón que nunca le ha importado lo que dicen de los mellizos y es su amigo ese chico se llama Owen, él es amigo de ellos desde que comenzaron la secundaria, aunque al principio no fue fácil acercarse a ellos pues siempre los dos están juntos y evitan a los demás, él con insistencia logro llegar a ellos y ganar su confianza pues es el único que al estar cerca de Melany William no tiene ningún problema. Mes tras mes William y Melany comienza a notar que el comportamiento de su madre comienza a cambiar, los chicos deciden prestar más atención y descubrir que es lo que le ocurre, pero una noche mientras su madre comenzaba a prepararse para salir a trabajar Melany se dirige al cuarto de su madre la puerta está entreabierta, ella se aproxima despacio a la puerta era como si presintiera que algo malo está pasando.

Ella sigilosamente ve a través del espacio de la puerta entre abierta y logra ver que su madre está inhalando algo. La mira más detenidamente puede darse cuenta de que es cocaína. Antes que su madre se diera cuenta de su presencia Melany se retira con cuidado y va rápidamente a donde William a quien le comenta lo que ha visto.


- ¿está segura de lo que me estás diciendo?

- Sí, te digo que la he visto justo ahora
- Sabía que algo raro estaba pasando, su comportamiento últimamente era algo raro
- ¿Qué vamos a hacer lían?
- Tranquila, trataré de hablar con ella
- Está bien.


Una tarde antes de que su madre fuese a trabajar William trata de hablar con su madre pero no es fácil para un chico de 13 años preguntarle a su madre sobre si está consumiendo drogas. Pero después de pensarlo por un largo tiempo sabe que no puede dejar pasar lo que está haciendo su madre y le pide tiempo necesita hablar con ella.


- Mamá..

- ¿Qué ocurre?

- ¡Lo que pasa es que quería preguntarte, pero no sé cómo decirlo!
- ¿Qué es? ¿Dime que es lo que quieres preguntarme?
- ¿Estás consumiendo drogas?
- ¿Por qué preguntas eso?
- Es que el otro día Melany te vio
- Eso es un tema que a ustedes no les corresponde opinar.
- ¡estamos preocupados por ti mamá!
- En lo único que ustedes tienen que preocuparse es en estudiar y sacar buenas notas, ir a la universidad y tener una buena vida “así todo esto habrá valido la pena”.


Al terminar de hablar Melba se levanta y comienza a prepararse para salir a trabajar, los chicos quedan solos de nuevo. Los días siguen su curso, pero Melba al parecer ha perdido el control hacia las drogas, ahora después de llegar del trabajo duerme todo el tiempo y el poco tiempo que esta despierta está siempre drogada su temperamento está cada día más irritable poco a poco la madre cariñosa que era se va desvaneciendo frente a los ojos de sus hijos. En una ocasión William intenta quitarle la droga, pero ella se puso muy violenta e incluso llego a golpearle, era como si fuese otra mujer. Melany había comenzado a temerle a su madre, una noche ya tardé los chicos ya estaban durmiendo pasaban ya más de la media noche cuando escuchan un escándalo en la entrada de la casa, William le pide a Melany permanecer en el cuarto mientras él sale a ver qué es lo que ocurre afuera. Pero al salir ve a su madre junto a un hombre. El estado en el que ella se encuentra es terrible está completamente drogada

- ¡mamá! ¿Qué es esto? ¿Por qué traes a un tipo a la casa?
- Cállate shuuuu no grites, el caballero solo quiso acompañarme a la casa ¡verdad! Responde mientras no deja de reír
- Mocoso ve a dormir
- Váyase de mi casa ¡ahora mismo! [Dice William con un tono de voz elevando mientras mira fijamente al hombre]
- Tu porqué no te callas, y vuelves a dormir tengo asuntos pendientes con tu madre así que vete
- Sí no se va ya, llamaré a la policía. [Dice William mientras se para frente a su madre y ese hombre que pretenden ir al cuarto]
- Lían sé un buen niño y solo vete para el cuarto ¡sí…!
- Mamá ¿cómo puedes hacernos estos? la ira de ver a su madre en este estado hace hervir la sangre de William
- Te dije que te calles y te marches al cuarto ¡ahora! El pago de la casa lo hago yo, así que tengo derecho hacer lo que quiera en ella. ¡Ahora vete a tu cuarto!
- No pensé que pudiese caer tan bajo madre. [William está muy dolido por el comportamiento de su madre]
Al escuchar eso Melba reacciona dándole una bofetada a William, Melany corre rápidamente al lado de su hermano y de un empujón aleja a su madre de él.
- ¡He dicho que se larguen a su cuarto! [Grita Melba muy exaltada]
A los chicos no les queda más remedio que retirarse al cuarto, después de eso su madre lleva al hombre a su cuarto. Al llegar a su cuarto William frustrado por lo ocurrido se dirige a su cama donde se sienta, tras él va Melany que toma asiento a su lado.
- Lían ¿estás bien? [Le pregunta mientras acaricia su mejilla enrojecida por la bofetada dada por su madre]
- Sí. No te preocupes no me duele. [Él sonríe pues puede notar que las manos de Melany no dejan de temblar sobre su rostro]
- ¿Qué ocurre con mamá?
- Todo es debido a esa maldita droga, ella no sabe lo que hace. Ahora vete a dormir mañana tenemos clase temprano
- Lían, tengo mucho miedo ¿puedo dormir contigo?
- ¿no estarás usando lo que ocurrió como excusa para meterte en mi cama? [Le dice mientras la mira pícaramente]
- ¡no es eso! En verdad no creo poder dormir sola
- Está bien, vamos a dormir

Al día siguiente después de llegar de clases Melba está despierta cuando llegan los chicos a casa, el ambiente es frío entre los chicos y su madre al llegar se dirigen al cuarto para cambiarse sin siquiera saludar a su madre. Minutos después ella toca a la puerta del cuarto entra y se aproxima a William lleva su mano a su cara desea ver como esta su rostro.
- Hijo. De verdad lamento lo ocurrido anoche, no sé qué me pasó, yo jamás te pegaría. ¿lo sabes verdad?

Es por las malditas drogas mamá. Tienes que dejar de consumir esa porquería ¿es que no puedes ver el daño que te está causando?
- Lo siento. Les prometo que la dejaré.
¿me podrías perdonar?


- claro que si


Melba tal y como les prometió a sus hijos estaba haciendo un gran esfuerzo por dejar las drogas. En cuanto a la escuela los chicos a pesar de todo lo que pasaba a su alrededor trataban de mantener las buenas notas pues William y Melany deseaban poder ir a la universidad y algún día sacar a su madre de aquel trabajo. A medida que los chicos crecían Melany se ponía más bonita lo cual no pasaba desapercibido y lograba llamar la atención de los chicos de la escuela, pero Melany solo tenía ojos para su hermano, y aunque los dos pasaban la mayor parte del tiempo juntos William había empezado a tomar un poco de distancia de Melany pues ya no eran los pequeños niños de antes. Ahora ella era una mujer y él un hombre, por lo cual se le hacía un poco difícil estar tan unido a su hermana, él se esforzaba cada día por evitar que alguien llegase a notar sus verdaderos sentimientos. Él Llevaba mucho tiempo luchando contra aquellos sentimientos de deseo hacia su hermana. Al principio solo pensó que era amor de hermanos, pero al ir creciendo no lo pudo negar más, el amor que él siente por Melany no es un amor de hermanos sino el amor que un hombre siente hacia una mujer. Cuando ella se aproxima, él no puede evitar que los latidos de su corazón se aceleren y un nerviosismo recorra su cuerpo, cuando tomaba su mano el deseo de aferrarse a ella y no soltarla era cada vez más grande, sus ojos se rehusaban a obedecerle, se negaban a desviar su mirada de ella, y él solo pensar que ella podría enamorarse de algún chico en cualquier momento lo enloquecía de celos. Se reprochaba por sentirse así, pero se había prometido nunca dar a conocer lo que él siente.

Los chicos se encuentran en clase de deporte


- ¡oye William! he escuchado que rechazaste a una chica que se te declaró. [Dice su amigo Owen mientras están sentados en las escaleras del gimnasio]
- veo que aquí no pierden el tiempo esparciendo chismes
- vamos amigo, dime ¿Por qué la rechazaste? ¿No era bonita?
- ¡Solo no me gustaba! [Responde con un tono de indiferencia] Mientras los dos hablan William no puede evitar mirar hacia donde esta Melany
- Hablando de declaraciones. William tú y yo hemos sido amigos por varios años ya ¿cierto?

- ¿Qué sucede contigo? ¿No me digas que te me vas a declarar? ¿Acaso yo te gusto? [Le dice a Owen tratando de burlarse de su amigo]
- ¡¡Claro que no!!…. ¡No es eso, la que me gusta es Melany! Las palabras que acaba de escuchar William lo han dejado helado sin poder pronunciar ninguna palabra. Él permanece en silencio mientras su amigo continuo hablando.
- Lo que te quería decir es que si, te importaría si invito a Melany a ver una película conmigo ¡quiero pedirle que sea mi novia!
Los temores de William de tener que ver a su hermana junto a otro hombre habían llegado, su amigo esperaba ansioso su respuesta pero William haciendo un gran esfuerzo por disimular su temblorosa voz y su desagrado por lo que acababa de escuchar toma unos minutos para responderle
- Claro, si ella acepta ir contigo no tengo porqué oponerme. Cada palabra era un trago amargo para él. Solo pensar en Melany en los brazos de Owen hacía que se muriera de celos. En el fondo solo quería gritar que ella era suya, pero él no podía, sabía que no estaría bien además el temor más grande de William era que algún día Melany se enterase de sus sentimientos por ella y lo llegara a despreciar; el que su hermana lo odiase no lo podría soportar.
- Gracias amigo, le preguntaré hoy antes de que terminen las clases Sin poder decir nada más William se levanta, sé escusa con su amigo diciéndole que irá al baño. Pero solo desea estar solo, necesita calmarse.
El timbre suena y los chicos tienen que regresar a clase. Al finalizar la última hora todos se preparan para salir del salón los tres caminan por los pasillos se dirigen a la salida de instituto.
- Melany ¿Qué harás mañana en la tarde? Le pregunta Owen, William sabe de qué se trata la pregunta de Owen por lo cual trata de mantenerse sereno e indiferente sobre el tema.
- Nada, en casa supongo
- ¿te gustaría ir a ver una película conmigo?
- Uunnnn. Melany dirige su mirada hacia su hermano, pero él simplemente la evita
- Lían ¿Qué dices tú? ¿Debería ir? [Le pregunta Melany esperando la aprobación o rechazo de su hermano]
- ¿Por qué me preguntas a mí? ¡Haz lo que tú quieras! (no es como si pudiera impedirte ir) decía en su cabeza
- ¿enserio? Mientras Owen escucha la conversación de los dos hermanos por un instante le da la impresión de que no son dos hermanos los que están hablando sino una pareja de enamorados, lo cual le parece absurdo de inmediato se ríe por pensar tal cosa y luego dice.
- Vamos te aseguro que te gustara la película.
- De acuerdo ¡vamos!
William con gran esfuerzo logra ocultar su enojo por tal situación y logra mantener su indiferencia frente a los dos, todo el camino a casa él se mantuvo en silencio. Al día siguiente los dos van a clase como siempre, las clases comienzan y las horas pasan, llega la hora del receso William sale del salón apenas suena el timbre sin darle tiempo a Melany de decirle algo, Owen aprovecha la oportunidad para estar a solas con Melany pues la mayor parte del tiempo en la escuela los dos hermanos está siempre juntos.

- Melany que te parece si vamos a la cafetería por algo de beber. ¡Yo invito las bebidas hoy!
- Lo siento Owen, pero tengo que ir a ser algo ahora, pero gracias
- Bueno será para la próxima
- Sí [le responde mientras se levanta para salir del salón]


Melany está algo preocupada por William pues ha notado que últimamente ha estado algo malhumorado y distante. Camina por los alrededores del colegio tratando de encontrarlo, pero no lo consigue, sin darse por vencida ella continúa buscándolo pues desea preguntarle ¿Qué es lo que le ocurre? Entonces recuerda que en ocasiones cuando no desea ser molestado él se va al gimnasio y en la parte superior de las escaleras donde nadie logra verlo él se recuesta, al llegar al gimnasio Melany ve que hay unos chicos jugando fútbol. Sin darle mucha importancia ella decide entrar, pero cuando ella intenta llegar a las escaleras uno de los chicos se interpone en su camino mientras que otros dos chicos la rodean por detrás.


- ¿pero miren quien está aquí? ¡He escuchado que tu mamá trabaja en un bar, y se acuesta con cualquiera que le pague!
Melany al verse intimidada por aquellos chicos solo permanece en silencio no desea tener problemas
- ¿Cómo es que en este colegio aceptan a la hija de una prostituta?
- ¡aaah ya sé! Seguro tu madre se acostó con el director para que los dejara estudiar aquí ¿verdad?
- ¡Eso no es cierto! ¿Cómo puedes decir algo que tú no sabes? [Sin poder resistir más las burlas Melany decide levantar su cara y responderles]

- ¿Con cuántos hombres tiene que acostarse tu madre para poder pagar el colegio? ¿Dime? ¿Cuánto cobra tu madre por un rato de diversión?
- ¡¡ustedes son unos imbéciles que ni siquiera se merecen que pierda mi tiempo hablando con ustedes!! Así que apártense de mi camino. El chico frente a Melany les hace señas a los otros dos cuando mueve sus ojos he inmediatamente toman a Melany cada uno de un brazo jalándola hacia la pared
- ¿qué es lo que traman? ¡Será mejor que me suelten ahora mismo!
- ¿O qué? ¿Dime que harás? [Le dice uno de los chicos mientras se para frente a ella que es sostenida por los otros dos impidiéndole que se pueda mover]
- ¡Suéltenme! Reportare esto a los profesores
- Ja, ja, ja ¿de verdad crees que los profesores te creerán? solo le diremos que tú fuiste la que comenzó todo. ¿Verdad que si chicos?
- Sí diremos que tú empezaste
- ¡¡Malditos cobardes!!

- ¡dime!

¿Cuánto nos cobras por jugar un rato con nosotros? Seremos generosos contigo [mientras habla se aproxima a Melany llevando su mano al rostro de Melany y deslizándola a través de su cuerpo]
Cuando aquel chico intenta poner sus manos sobre Melany William aparece sorpresivamente y de un golpe aleja aquel chico de ella, enseguida los otros dos sueltan a Melany y se lanzan sobre William y comienzan a golpearlo, él recibe varios golpes sin detenerse. Él da un puñetazo al chico a su izquierda gira y de una patada al estómago aleja al otro, el primer chico que está en el suelo por el golpe que le había dado William se levanta y se lanza sobre él de nuevo logrando darle un puñetazo en el rostro mientras los chicos pelean. Melany no puede soportar ver como golpean a su hermano ella intenta intervenir, golpea a uno de los chicos, pero este de un empujón la manda hacia atrás. Al ver caer a Melany el enojo de William aumenta y él pierde el control lanzándose sobre el chico que empujo a Melany lo golpea una y otra vez ya estando en el suelo sobre él, aun con sus puños llenos de sangre él no se detiene, los otros dos chicos aterrorizados la ver a William atacar así a su amigo intentan alejarlo de él. Melany le grita a William que se detenga, pero él no parece escucharla. Uno de los profesores llega y logra detener la pelea. El chico ha recibido tantos golpes que ha quedado inconsciente en el suelo el profesor les ordena a los otros dos llevarlo a la enfermería, mientras él se encargará de llevar a William con el director para reportar lo sucedido. Melany los sigue sin apartar su mirada de él, está muy preocupada. Pero él no la mira ni una sola vez en todo el camino, aunque se mantuvo a su lado él continuamente desvió su mirada y permaneció sin decir ni una palabra. Melany intenta explicarle lo que sucedió al profesor y al director, pero no fue de mucha ayuda, el director le pide salir de la oficina, pero William debe permanecer un poco más, segundos después llegan dos de los tres chicos involucrados en la pelea entran en la oficina, intentan resolver lo que sucedió. Pero al ver como notoriamente el director y el profesor hicieron caso omiso de las palabras de Melany e intentaron llevar toda la culpa a William él decidió permanecer en silencio pues sabía que cualquier cosa que dijese seria en vano. Porque ya se había decidido quien asumiría la responsabilidad los chicos recibieron una anotación de comportamiento mientras que William fue suspendido por una semana. Melany permaneció afuera de la oficina hasta que salió, ella se sentía muy mal por lo ocurrido se reprochaba el haber ido a ese gimnasio. Al salir William se sorprende cuando ve al frente suyo a Melany.


- ¿estás bien?

Sin pronunciar palabra alguna desea continuar su camino por lo cual con su mano aparta a Melany, ella lo sigue unos cuantos pasos atrás en silencio. Al llegar al salón de clases, él entra interrumpiendo la clase toma su bolso y sale inmediatamente, Melany, aunque quisiera irse con su hermano no puede así que después de explicarle a la profesora la causa de su llegada tarde a clases ella toma asiento y todos continúan con la clase. Mientras la clase transcurre Owen con señas intenta saber lo que ocurrió, Melany en corta palabras le da una leve explicación. Al terminar las clases apenas la profesora sale del salón Melany guarda apresuradamente sus cosas en su bolso pues desea salir lo más rápido posible para ir a casa, Owen trata de alcanzar a Melany que camina apresuradamente mientras se dirige a casa. Melany le da los detalles de lo que ocurrió, al llegar Melany busca a William en la casa, pero no lo encuentra eso la pone muy inquieta Owen trata de calmarla diciéndole que él lo llamara enseguida saca su teléfono del bolsillo de su pantalón y marca. –
¡Diga! [Contesto William con un tono de voz más calmada]


- William ¿Dónde estás?
- En el parque que queda a unas cuadras de mi casa ¿Por qué?
- ¡Espérame ahí voy para allá! ¡No te atrevas a irte! La llamada finaliza Owen le dice a Melany que esté tranquila que él se escuchaba bien por teléfono además ira a verlo, ella se calma un poco
- Por cierto, Melany sé que no es el mejor momento pero quería recordarte lo de ir a ver la película hoy ¿no lo has olvidado?
- No, a las 3: 00 pm - Sí, te veré en el centro comercial a las 3:00 pm Bye
- Adiós Owen, se apresura a llegar a donde esta William
- ¿Por qué has decidido pelear solo hoy? ¿Por qué no me llamaste? De seguro los dos les hubiéramos dado una gran paliza a esos idiotas ja, Pero Owen no obtiene ninguna respuesta de él solo permanece sentado
- ¡vamos Will! ¿No me digas que aún estás enojado? Seguro tu madre se va a enojar mucho cuando se entere de que te han suspendido por una semana. El silencio continuo…
- ¡aaah ya sé que es lo que te ocurre! ¿Seguro te diste cuenta de que me extrañaras mucho esta semana que no iras al instituto verdad? Pero no te preocupes yo vendré a visitarte todos los días después de clases ¿Qué te parece?
Por fin el ceño fruncido en la cara de William desaparece y una leve sonrisa se asoma
- ¿Por qué eres tan idiota? [Responde mientras sonríe]
- Al menos ya dijiste algo, aunque sea llamarme ¡idiota! cómo puedes llamar a tu amigo idiota. “Siento que heriste mis sentimientos” [le dice en tono de burla]
- ¡es porqué lo eres! Además, lo que menos me preocupa ahora es lo que diga mi madre, me preocupa que estos días que no vaya eso imbéciles traten de hacerle algo en represalias a Melany.
- ¡por eso no te preocupes! Yo me voy a segura de protegerla seré su guardaespaldas desde que entre al instituto hasta que salgamos.
- Gracias.
- Ahora me dirás ¿por qué estabas tan enojado? No es normal en ti ser tan violento, con haberles dado algunos golpes sitos habría bastado, pero dejarlo inocente ¡vaya eso no es de ti!
- ¡No sé qué me paso! Solo no me pude contener esta vez
- Ya veo

- Estos últimos días has estado algo malhumorado ¿acaso ocurre algo que te esté molestando? Al escuchar la pregunta William sabía claramente la respuesta sabía que, aunque trata de ocultar su disgusto por ver a Melany salir con chicos no lo había logrado pues se habían dado cuenta. Lo único bueno era que ellos no sabían la causa de su enojo.

- No es nada, ya es tarde regresaré a casa
- ¡oh sí! Yo tengo que apresurarme quede con tu hermana a las 3:00pm en el centro comercial me voy

William regresa a casa al entrar en el cuarto Melany corre a su lado, él la esquiva y se dirige a su cama, Melany sin retroceder toma asiento en la cama junto a él. Ella lleva su mano al rostro de William
- ¿te duele? [Pregunta mientras ve los golpes en su cara]
- No [responde mientras gira su rostro tratando de apartar las manos de Melany de su rostro]
- ¿Qué he hecho que te ha molestado tanto? ¿Por qué últimamente ya no me miras a los ojos, y tratas de poner distancia entre nosotros? [Su voz algo temblorosa logra que William la mire]
- No has hecho nada. Ni te estoy evitando te lo estás imaginando todo
- ¡no! Claramente tú me estás evitando, ¡por favor no lo hagas! [Con ojos llenos de lágrimas que tratan de salir Melany trata de saber qué es lo que ocurre]
Él con asombro ve a Melany el deseo de consolarla es muy fuerte y decirle que no es culpa de ella, sino que todo es debido a estos erróneos sentimientos que han nacido en él por ella. Pero nada puede decirle más que permanecer en silencio.
- ¡No quiero que te apartes y me hagas a un lado! ¡No lo quiero!
- “Lo siento”


Fueron las únicas palabras que pudo decir, enseguida se levanta y sale de la casa nuevamente. Desanimada Melany recuerda que tiene un compromiso con Owen y comienza a alistarse para ir. Cuando sale de la casa William todavía no había regresado, su madre tampoco ha estado en casa como era ya de costumbre pues últimamente su madre era pocas las horas que venía a casa y cuando venía la mayor parte del tiempo estaba durmiendo, la imagen de aquella madre amorosa que los mellizos conocían estaba desapareciendo poco a poco.



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